Categoría: Notas sobre la relación de pareja
1 Julio 2007
Eso es lo que la gente dice, seguramente así es pero no siempre la curiosidad termina en algo malo, se pueden descubrir cosas muuuy interesantes que pueden resultar útiles...
Me encontré un test medio simpaticón sobre loscelos y he aquí mi resultado:
No eres celos@, pero a veces te pasas de ingenu@
No eres celos@. Aunque recuerda que nadie es inmune a los celos. Están ahí sin molestar y de repente, atacan. Pero parece que a ti de momento no se te han presentado. Tal vez sea porque no has estado expuest@ a situaciones causantes de celos. Todo llegará. La verdad es que eres de l@s que no cree que los celos sean una expresión del amor. Al revés, para ti el amor es lealtad, confianza e independencia. Posees una elevada dosis de autoestima y por eso consideras que tu pareja, cuando ha elegido estar contigo es porque no existen motivos para creer que prefiera estar con otra persona. Pero cuidado, no peques de ingenu@.

¿Será? 
Ja, ja, les dejo el enlace por si quieren saber que tal ustedes.
(http://www.portalmix.com/comoeres/test3.shtml)
servido por Lunita
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27 Septiembre 2006
Extrañar la presencia de alguien que amamos puede volver eternos los espacios entre cada segundo del reloj.
La necesidad imperiosa de fundirse en un abrazo etereo, de besarle tiernamente y acariciar suavemente su piel y sus cabellos, decirle mirándole a los ojos y desde el fondo de tu corazón lo importante que es para tí y que le amas profundamente... convierte la espera en una lenta agonía que si tiene un camino de losas color verde esperanza, es dulce pero si no... se torna en la vía dolorosa hacia el patíbulo pero... ya no importa.
A mí me importa, y mucho, afortunadamente, mi camino es verde esperanza, y mi cielo, y mi aire. La espera para estar al lado de mi otra parte, del amor de mi vida, es corta, pero parece infinita. Cada célula de mi ser quisiera estar en este instante junto a él, cada latido de mi corazón es un recordatorio intermitente de que lo necesito, no porque no pueda estar sin él, si no porque no quiero permanecer alejada de él sin poder expresarle por entero todo el amor que siento por él.
Cuando de verdad se ama a alguien y se sabe que la otra persona siente lo mismo, ¿Cómo dejar de hacer hasta lo imposible por estar con él o ella? ¿Cómo no cambiar una vida aparentemente resuelta por ir tras el sueño de ser feliz al lado de la persona amada? ¿Cómo dejar de lado los sentimientos y guiarse unicamente por lo que los demás digan o piensen o peor aún, guiarse solamente por la lógica ignorando por completo al corazón?
¿De que vale vivir teniendolo todo si se obtuvo a cambio de un sacrificio tan abominable como extirpar la oportunidad de amar y ser amado? La vida es corta, todos tenemos sueños, dones y talentos, podemos conseguir nuestros tesoros más preciados pero sin amor... nada vale ya la pena. Esto va para quien ha pensado en que prescindir del amor es un acto saludable y para todo aquel que esté pensando en tirar por la borda al amor sin haber estado dispuesto a correr el riesgo de ahogarse para conseguirlo.
servido por Lunita
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15 Septiembre 2006
No puede haber amor entre amo y esclavo, porque el amor sólo puede ser fruto de la libertad.
"Su reflexión sobre el amor me confunde, ya que yo siempre había pensado que el amor consistía en que la otra persona me necesitara para vivir. Me siento querida cuando alguien me dice que no puede vivir sin mi y ahora, después de leer su reflexión, dudo de que eso sea realmente amor"
Es una frase que se escucha mucho, no sólo entre parejas, sino también entre padres e hijos o entre amigos. "Te quiero porque te necesito y no puedo vivir sin ti" Y esa frase se dice como si fuera la máxima expresión del amor.
La dignidad del ser humano se fundamenta en su libertad. Un gato es un gato y actuará siempre como un gato. No tiene libertad. Un roble es un roble y actuará siempre como un roble. No tiene libertad. Los animales y los vegetales están preprogramados, tienen pocas posibilidades de elegir. ¡No pueden ir contra su naturaleza! Lo que convierte al ser humano en alguien único es su capacidad para ser libre, para cambiar su destino. La esencia del ser humano, su verdadera alma, es su libertad. Sin libertad el ser humano se convierte en un animal más.
Ser libre significa poder elegir, tener opciones de elección. El amor sólo es posible cuando es fruto de la libertad.
El ser humano puede elegir, puede explorar, puede investigar, puede aprender, puede crear su destino. Pero ser libre es un riesgo, por eso hay miedo. Si eres libre no sabes nunca hacia dónde te encaminas, qué ocurrirá mañana, qué pasará al final. Ser libre es una gran responsabilidad.
No puedes vivir solo y entonces necesitas a la otra persona. La otra persona no puede vivir sola y entonces te busca a ti porque te necesita. Dos personas que son incapaces de vivir solas inician una relación para cubrir sus necesidades mutuas. ¿Es eso amor? Cuando alguna de esas personas tenga cubiertas sus necesidades de otra manera, la relación naufragará.
El amor no es una atadura. La necesidad sí que es una atadura. Amor y necesidad son incompatibles. Pero existe la necesidad de poseer al otro, de ser su dueño. Se puede ser dueño de una casa o de un collar. Cuando queremos ser dueños de una persona la convertimos en una cosa, en un bien, en algo con lo que se puede traficar, comprar y vender. Si nos necesitamos quiere decir que renunciamos a ser personas, a nuestra libertad, y nos convertimos en cosas que se pueden utilizar, como un reloj o un plato de comida. Si alguien te necesita es que has perdido tu individualidad, has perdido tu ser. Si necesitas a alguien es que has renunciado a tu libertad.
Ser libre significa que has profundizado en el conocimiento de ti mismo, que eres completamente autónomo y no tienes dependencia de nadie. Sólo desde la libertad se puede compartir con los demás. Pero una cosa es compartir y otra depender. Para compartir tienes que saber quién eres, cuál es tu esencia y romper todas las ataduras. Si no sabes vivir sólo, contigo mismo, si necesitas para vivir la dependencia de otras personas, ¿cómo vas a compartir tu amor?, ¿cómo te vas a dar a los demás? Sin libertad no hay amor. Por eso, en el momento en que hay necesidad de controlar al otro, de poseerlo, el amor desaparece.
Fíjate en esta otra frase:
"No te necesito y puedo vivir sin ti. Te quiero porque te quiero. No me perteneces ni te pertenezco. Me relaciono contigo porque libremente así lo he decidido. Y eso hace que te quiera mucho más, porque nada ni nadie me obliga a quererte"
¿Por qué prefieres que te digan que te quieren?, ¿porque te necesitan o porque no te necesitan?
servido por Lunita
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27 Agosto 2006
Si quieres que tu relación se acabe, critica a tu pareja. Basada en investigaciones recientes, ésta es la opinión de los consejeros matrimoniales y de toda clase de expertos en vida familiar. Estos estudios sugieren que las relaciones con mayores probabilidades de fracasar son los que se han visto afectados por varios de 4 comportamientos crónicos, y la crítica encabeza la lista. Los otros siguen en rápida sucesión: el desdén, vivir a la defensiva y el retraimiento. El psicólogo John Gottman y otros investigadores respetados en el área de relaciones maritales, han descubierto que estos comportamientos son los más fuertes pronósticos de separación y divorcio.
No es la cantidad de empatía, de comprensión, de amor, de apoyo o de respeto, lo que predice que matrimonio va a perdurar o cuál terminará en divorcio. En realidad, con el paso del tiempo los comentarios mordaces y los comportamientos negativos son mucho más indicativos. Un comentario mordaz, borra veinte actos positivos de bondad. La ira por sí sola no es tan dañina a menos que esté mezclada con la crítica, el desdén y una actitud defensiva.
La crítica constante o el desdén, por parte de cualquiera de los cónyuges, son anunciadores del naufragio matrimonial y hasta de divorcio, y crean un círculo vicioso. La esposa critica o acusa al esposo; el esposo se pone a la defensiva y se retrae de la discusión o se defiende atacando de vuelta. El resultado es una pelea sumamente destructiva que puede terminar en una batalla verbal o en abuso físico. Esto conduce a lo que los profesionales llaman "inundación"; es decir cuando los cónyuges están tan saturados de emociones negativas que sus CBE están vastamente sobregiradas y aún los fondos de reserva se han agotado. Una vez que esto ocurre, las discusiones adicionales son inútiles y los cónyuges deben detenerse hasta que se hayan calmado.
Es probable que se necesite la intervención de una tercera persona para ayudar a la pareja a controlar este ciclo negativo.
servido por Lunita
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21 Agosto 2006
A veces es agradable recibir una abrazo inesperado sin ningún motivo especial sino tan sólo por que alguien te ama.
Es bueno sentir que, sólo por que tú eres quien eres, alguien quiere decirte cuán importante eres.
Cuando leas estas palabras, no las pienses como palabras... Si no piensa que cada una es un abrazo, ¡de mi corazón al tuyo!

Cada dia pienso en mi suerte por tenerte en mi vida.
No eres una persona cualquiera. Eres una persona singular y especial, que encaja perfectamente en mi vida. No importa lo que esté haciendo ni lo que esté pensando; la idea de ti surge espontáneamente, creando una pausa en mi actividad. Tal vez disfrute de un recuerdo tierno o imagino tu rostro, o me pregunte qué estarás haciendo y te envíe un pensamiento de cariño.
Cuando apareces en mi mente, una tibieza invade mi corazón, y surge una sonrisa a mis labios. Pienso en nuestras diversiones y la suerte de conocerte. Cuán maravillloso es contar en mi vida con alguien cuya personalidad completa la mía, alguien que ilumina constantemente mi vida por más sombría que sea.
En ocasiones es difícil explicar sentimientos, y no siempre sabemos compartirlos. Para eso están los abrazos - para decirle a alguien que le tenemos cariño, para decirle que es importante para otra persona, para nosotros.

El remitente de este abrazo (Yo) quiere que este mensaje le llegue al destinatario (Tú) para que siempre sepas cuánta suerte tengo y siento de tenerte en mi vida.
TE AMO
servido por Lunita
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15 Agosto 2006
Uno de los destructores más comunes del amor que usamos las mujeres -aunque los hombres ciertamente no están excentos de el-, son las quejas condenatorias o regaños constantes. El diccionario define la quejumbre como "atormentar mediante la queja persistente y el continuo encontrar defectos".
Un notable psicólogo hizo un estudio detallado de miles de matrimonios y encontró que la quejumbre -el regaño incisivo y persistente- era el peor defecto de las esposas. Una encuesta confirmó que este mal ocupa el primer lugar en la lista de defectos femeninos.
Una típica lista de quejas por parte del género femenino podría leerse de la siguiente manera:
Nunca arregla nada en la casa, nunca me lleva a ningún lugar, no se levanta a tiempo en la mañana, se queda mirando televisión hasta muy tarde, se levanta demasiado temprano, gasta el dinero tontamente, vive más allá de las entradas, no habla conmigo, no entiende mis sentimientos, no le presta atención a los niños, se olvida de los cumpleaños y los aniversarios, no pasa suficiente tiempo en casa, nunca me dice una palabra amable a menos que quiera relaciones sexuales, es tacaño conmigo, es demasiado callado, deja la tapa del inodoro levantada, nunca recoge su ropa del piso,
usa mala ortografía, tiene modales terribles en la mesa, maneja como un loco, siempre cuenta los mismos chistes, es muy jactancioso, dice malas palabras en presencia de los hijos, pasa demasiado tiempo jugando golf, o con sus amigos, o viendo la tv, no paga las cuentas a tiempo, cambia los canales de televisión constantemente, es demasiado dominante, o pasivo o irresoluto... ¡Ay! ¿Dónde, dónde está el hombre perfecto?
Las mujeres muchas veces consideramos que ofrecer un consejo o quejarnos, son gestos de amor. Los hombres NO. Las mujeres debemos aprender que hay un código táctico bajo el cual operan los hombres: un hombre le ofrece consejo a otro, sólo cuando específicamente se le pide que lo haga. Por respeto del uno hacia el otro, los hombres dejan que los demás resuelvan sus problemas ellos mismos a menos que se les pida ayuda.
Una mujer estaba enojada con su esposo por algunas de las mismas razones que mencionamos anteriormente. Sin darse cuenta, él la insultaba por su manera de ser y su personalidad. Por ejemplo, cada noche antes de acostarse, él le preguntaba:
-¿Le pusiste seguro a la puerta de atrás?
Ella siempre contestaba afirmativamente: -Sí, querido. Le acabo de poner el seguro.
Entonces el esposo siempre iba a la puerta para verificar que en efecto estaba atrancada. Había solo dos formas como la esposa podía interpretar la conducta del esposo. O él creía que ella estaba mintiendole acerca de haberle puesto seguro a la puerta, o en su defecto, no creía que ella tenía suficiente cerebro para recordar si lo había hecho o no. Ambas alternativas la enfurecían. Esta situación era simbólica de una docena de otras fuentes de conflicto entre ellos.
Entonces, una noche cuando el esposo procedió a verificar que el seguro de la puerta estaba puesto, inmediatamente después que ella le había asegurado que lo había hecho, Dios le habló a ella.
-Mira bien a tu esposo-, le dijo el Señor.
-¿A qué te refieres Señor?- ella preguntó.
-Bueno -contestó el Señor-, yo hice a tu esposo un revisor de puertas. Él es un hombre de detalles. Es por eso que es tan buen contador público. Él puede examinar una lista de números y localizar instantáneamente el error que otros no vieron. Yo le dí la habilidad de manejar los procedimientos de contaduría. Sí, yo hice a tu esposo un revisor de puertas, y quiero que lo aceptes tal cual es.
¿Estás dispuest@ a hacer los cambios necesarios para ser una persona con mayor capacidad de aceptación?
servido por Lunita
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15 Agosto 2006
Cualquier hábito que hace que tu cónyuge se sienta desdichado amenaza el amor y la seguridad de la relación entre ambos. Un acto aislado puede ser tolerado, pero cuando los hechos desconsiderados se repiten y llegan a ser previsibles, el daño a la relación se multiplica.
"Banco de Amor" es un término para describir cómo se crean y se destruyen sentimientos de amor. Cada experiencia que tenemos con nuestra pareja, afecta el saldo en nuestro "Banco de Amor". A través del día hacemos depósitos o retiros a la cuenta. Cuando las cosas van bien y somos amorosos y amables, cuando apoyamos y comprendemos a nuestra pareja, cientos de créditos fluyen a nuestra "Cuenta Bancaria Emocional" (CBE) y crean en las personas el sentimiento de que son amados y aceptados tal como son. Cuando las cosas van mal, se hacen enormes retiros de la CBE. Hay ocasiones en que la cuenta puede estar seriamente sobregirada y la relación puede ser afectada por un déficit peligroso.
Si los sentimientos negativos continúan dominando, la pareja puede inclusive llegar a odiarse mutuamente. Cada acción, aunque sea inocente o inconciente, se interpreta como insensible y poco caritativa. Examinaremos algunos de los hábitos más destructivos que hacen retiros de nuestra CBE y que suelen amenazar y destruir las relaciones.
Continuará...
servido por Lunita
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15 Agosto 2006
He estado viendo y viviendo muchas cosas relacionadas con la convivencia en pareja, siempre he pensado que si un día llego a casarme, no hay garantías que aseguren un éxito de primera instancia, sin embargo, aunque sea denominada ilusa, creo en las promesas (por lo menos en mi caso, trato de no prometer nunca algo que sé no podré cumplir).
Las promesas hechas el día de una boda, significan mucho. Significan que tu espos@ estará junto a tí en "las buenas y en las malas". Él o ella, será leal solo a tí, aún cuando estén lejos el uno del otro. Es una promesa que dice que siempre tendrás a alguien en el mejor tiempo y en el peor, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe. Siempre y para siempre.
Ja, ja, ja, digan lo que quieran, suelo ser extremadamente realista, sé que a menudo las personas llegamos a tener grandes expectativas en cuanto al matrimonio. Cuando estas expectativas no se cumplen, surgen la desilusión y el desencanto. El alto porcentaje en divorcios puede ser el resultado parcial de las expectativas excesivamente altas y no una indicación de que a las personas ya no les interese el matrimonio.
Es obvio que el deseo de estar casado ha cambiado poco con el paso de los años pero las expectativas en cuanto a lo que el matrimonio puede proveer, han cambiado en gran manera. Las parejas modernas demandan una relación emocionalmente gratificante, que provea seguridad, contentamiento y felicidad.
Y bueno, quiero compartir aquí, algo de lo que vaya aprendiendo en el camino a terminar de ponerme amarillita (para que me entiendas, imagina un limón que va madurando ;D), quizá algo de todo esto te sirva, y por supuesto, se reciben opiniones y consejos.
servido por Lunita
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